¡Cultivar abejas es un oficio sumamente exigente y delicado! Al fin y al cabo, las abejas son insectos muy trabajadores, pero frágiles…” nos cuenta Don Ricardo Cáceres, con 85 años de edad, quien siempre ha vivido en la aldea “Las Tablas”, dentro del Distrito Central, al Oriente de Tegucigalpa.

“Cuando realizaba esta dulce pero aventurada actividad…” según sus propias palabras, “…criaba las abejas en colmeneras (cajas de madera para albergar colmenas) cercanas a la casa, debajo de una galera, donde logré instalar en el mejor momento, unas cincuenta colonias”.

Los apicultores experimentados como Don Ricardo Cáceres, saben muy bien, que la miel cambia según las estaciones climáticas y las flores disponibles. En “Las Tablas” por ejemplo, puede producirse una miel oscura, con un ligero sabor agridulce, durante la temporada de lluvias y veranillos entre Julio y Septiembre. Es en ese momento del año cuando abundan las flores de Sipra o del Quebracho, ambos arbustos típicos del paisaje local. Agrega Don Ricardo: “Después de este periodo hay más variedad de flores, entonces la miel obtenida tiene un color y tonalidad más clara, tendiendo al amarillo, como las flores de Majado (árbol) o de Cambray, más abundantes durante esta época del año”.

En “Las Tablas”, los meses más difíciles para las abejas son Marzo, Abril y Mayo. Durante esos días, los enjambres disminuyen y los apicultores deben ayudarles a sobrevivir la escasez de flores, “…durante esa temporada hay que ayudarlas para alimentarse, porque si no empiezan a morir y el enjambre disminuye. Se les pone azúcar o algún dulce para que ellas lo recojan y lo lleven a sus espacios…” nos dice Don Ricardo.

Según Don Ricardo, se produce mucha más miel durante los años con pocas lluvias, porque las abejas tienen más tiempo para visitar las flores disponibles. Entre los inicios de la temporada lluviosa a mediados de Junio, hasta casi finalizar Octubre, las producciones de cada colmena disminuyen notablemente. Cuando las lluvias son menos frecuentes y abundantes, en Noviembre y Diciembre, aumenta la producción. Además, las flores de los cafetales y de las plantas que les sirven de sombra, les permiten a las abejas producir bastante miel hasta finales de Febrero.

Nos cuenta Don Ricardo: “Antes, cuando se sembraba mucha caña de azúcar para molienda con trapiche, las abejas abundaban alrededor de estos lugares. ¡Uno podía encontrarse puñadas de abejas alrededor de las máquinas y los moldes para hacer dulce (de rapadura)! Otros lugares donde les encanta andar a las abejas es en los árboles de mangos y de matasanos. Siempre andan volando por lo menos en unos pocos grupitos, debajo de los palos y cerca de las frutas maduras”.

Al preguntar a Don Ricardo cómo se hace para formar las colmenas, nos explica: “Ellas solas van aumentando en número, hasta el momento cuando el enjambre original se divide en dos. Así surgen las colmenas nuevas. Rinden más cuando uno las cuida. Al salir de la colmena original se deben sonar algunas latas o producir algunos sonidos especiales, para que se aturdan. Luego, cuando se posan sobre la rama de algún arbusto, uno puede cortar la ramita y derramar las abejas dentro de una nueva colmenera (caja de madera)…”

Don Ricardo afirma que las principales amenazas para las abejas son los incendios forestales y el exceso de lluvias. Cuando ocurren estas circunstancias las abejas dejan de trabajar con su ritmo normal. Además, cuando hace frío pueden contraer algunos parásitos consistentes en insectos aún más pequeños que ellas, los cuales las enferman. Generalmente, las abejas emigran, abandonando las colmeneras infestadas con parásitos para defenderse y sobrevivir.

Hace algunos años, varios jóvenes y parientes de Don Ricardo comenzaron a realizar el oficio de apicultor. Actualmente han relevado a Don Ricardo Cáceres de la mayoría de las labores que antes realizaba. Sin embargo, todavía lo convocan para los momentos más importantes en la vida de los apicultores, es decir, cuando se cosecha la miel y sobre todo, cuando las abejas emigran para formar nuevas colonias. La gran experiencia de Don Ricardo es inigualable en este momento.