Tratando siempre de dar a conocer nuestra lengua y sintiéndonos sumamente orgullosos del legado cultural de nuestros pueblos indígenas, hablamos del curioso origen de la palabra “aguacate”.

Para los antiguos pobladores aztecas, el nombre de este fruto se pronunciaba “ahuácatl” y significaba  “testículo”. La similitud entre la forma de la gónada masculina y el fruto del Persea americana o árbol del “ahuácatl”, les indujo a bautizar a esta laurácea como “árbol de los testículos”Tal como ocurrió siempre a los españoles, ante tantos otros manjares exóticos, oriundos de nuestro continente, sucumbieron ante la delicia del “testículo”, ¡Perdón!, del “ahuácatl”, tomando por supuesto el préstamo lingüístico y convirtiéndolo primero en “aguacata”, que posteriormente derivó a la palabra “aguacate”.

Otro detalle curioso del “ahuácatl” es la creencia popular en sus propiedades afrodisíacas. Facultad atribuida desde tiempos remotos y que seguramente, mucho tendrá que ver con su apariencia de testículo.. lo que sí se puede afirmar sobre sus propiedades nutritivas, es el gran contenido de vitamina E, en la pulpa, lo cual puede intervenir en la fertilidad tanto femenina como masculina, ya que la carencia de esta vitamina origina alteraciones en los ciclos menstruales, incrementando los riesgos de aborto y malformaciones uterinas. Y en el hombre, su ausencia disminuye la movilidad espermática, llegando a producir incluso esterilidad.

¡Ahora entendemos por qué la abuelita recomendaba mucho aguacate para las parejas que querían concebir! Y no era precisamente para aumentar la libido, sino para aumentar los niveles de vitamina E en el organismo.

Un dato curioso del “ahuácatl” que no podemos pasar por alto, dados sus grandes beneficios para la salud humana, es su capacidad para disminuir el colesterol. Esto se debe a su composición abundante en grasas monoinsaturadas, las cuales tienen la propiedad de reducir las tasas de colesterol total en la sangre, a expensas del denominado “colesterol malo” o LDL, al tiempo que incrementa el nivel de HDL, el “colesterol bueno”, evitando que se acumule en las paredes de los vasos sanguíneos.

Para concluir, lo invito a preparar una receta centenaria a base de aguacate, testículo, ahuácatl o como usted guste llamarlo, que si no le “levanta” el espíritu, seguro le bajará el colesterol.. yo por mi parte me dispongo a disfrutar de un buen par de aguacates..