Tiburón roatán

Los tiburones en Honduras

Los tiburones son una familia de peces constituida por más de 450 especies. Son animales de diferentes tamaños y apariencias, con esqueleto de cartílago, piel y olfato supersensibles y dientes siempre sustituibles. Habitan en todos los océanos mucho antes que surgieran los dinosaurios. 

Tienen mala fama, por las muchas historias de horror donde aparecen como asesinos de humanos, cuando en realidad son millones los tiburones que mueren a manos de pescadores alrededor del mundo, hasta el extremo que podrían desaparecer.

La Coordinadora Nacional de MarAlliance, Gabriela Ochoa, Bióloga Marina hondureña, afirma que según el Monitoreo de Megafauna Marina, realizado en 2016 para las Islas de la Bahía, los tiburones más comunes en el Caribe Hondureño son el Tiburón Enfermera o tiburón gato (Ginglymostoma cirratum), y el Tiburón de Arrecife (Carcharhinus perezi); y que en general, las especies de tiburones varían de acuerdo a la zona geográfica y el clima del lugar.

Los tiburones son los mejores indicadores de salud y prosperidad biológica, cuando se realizan investigaciones científicas sobre la fauna submarina, como las llevadas a cabo en el Mar Caribe de Honduras, el cual forma parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano (Segundo más grande en el Mundo), con los mares de Guatemala, Belice y México, “Los tiburones mantienen el balance de la cadena alimenticia y son un indicador de salud en los arrecifes” agrega Gabriela.

Honduras es uno de los 15 países a nivel mundial que declararon sus aguas marítimas Santuario de Tiburones, condición que conlleva la prohibición de la pesca, comercialización y consumo de tiburones, como alimento. Además, al contener un alto nivel de mercurio metilado, la carne de tiburón no es adecuada para el consumo humano, por lo cual se recomienda comprar pescado seco con cabeza, en lugar de filete, durante la Semana Santa, época del año cuando se comercializa la carne de tiburón como “cecina”.

Desde que nacen, los tiburones comienzan una vida ajetreada y plena de peligros. Para evitar la depredación por otros organismos y peces, deben encontrar refugios a los cuales se les llama “áreas de crianza o guarderías” por los biólogos marinos; generalmente se ubican en las zonas costeras y dentro de los manglares; a partir de allí, deben desarrollar sus habilidades para cazar y alimentarse, mientras aumentan de tamaño y fuerza, para incursionar en los arrecifes y el mar abierto.

A pesar de ser curiosos e inteligentes, es infrecuente encontrar tiburones mientras se nada o navega. “Si estamos haciendo snorkel y nos encontramos con tiburones (normalmente tiburón enfermera), se recomienda ser respetuoso con estos animales; no tocarles, ni agarrarles la cola y siempre mantener una distancia apropiada. Recordemos que somos nosotros los que estamos en su ecosistema” enfatiza Gabriela. Existe el buceo recreativo con tiburones, como el que se puede realizar en Roatán. En estos casos es fundamental seguir las instrucciones precisas de los buceadores y tour operadores, para no molestar a estos fascinantes peces.

 


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