Fuerte de Gracias

Los Fuertes y el establecimiento de fronteras

En los procesos de conquista y administración de nuevos territorios, desde épocas muy antiguas, fueron utilizados los pequeños establecimientos de guerreros con sus familias, para lograr “penetración y presencia” de la cultura que representaban estos, en la búsqueda de dominio de esos nuevos lugares percibidos como sin ley ni orden.

Ciertamente son muy escasos los lugares o territorios donde no existía un ordenamiento jurídico, pues los seres humanos se establecieron en casi todos los terrenos habitables del planeta; solo que en diferentes momentos, lo cual explica el auge y decaimiento de las diferentes culturas a través de la Historia.

Cuando los españoles llegaron a Centroamérica la civilización Maya llevaba aproximadamente 500 años de haber decaído y desaparecido. Quedaban solamente algunos grupos humanos como los Lencas, los Pipiles, los Chorotegas y otros, quienes heredaron muchos de sus rasgos y aspectos culturales. Los europeos venían con un proyecto imperial y veían en estas poblaciones una expresión de desorden y escaso desarrollo cultural, pues siempre se perciben a sí mismos como superiores quienes poseen usos tecnológicos valorados como avanzados respecto a los que se miran como inferiores o débiles.

En un principio las guarniciones o fuertes representaban mucho más que una entidad militar de avanzada. Eran la expresión tangible de la cultura dominante que se establecía de manera contundente en el territorio que se exploraba primero y luego se colonizaba. Cuando los colonos o grupos familiares de gentes civiles, con oficios importantes para el desarrollo de grandes poblaciones, lograban establecerse y crecer en número a través del tiempo, entonces los fuertes o guarniciones se transformaban en ciudades.

Los fuertes cumplían una función militar y policiaca simultáneamente, pues protegían frente a las amenazas externas a los grupos sociales que formaban su núcleo; pero también establecían orden aplicando la ley. Siempre había entre las guarniciones, personas investidas de autoridad como enviados o representantes de la Corona; sacerdotes o miembros de órdenes religiosas; o simples militares nombrados con un título que les confería un mayor poder político sobre sus compañeros de guarnición.

Con el tiempo las guarniciones o fuertes se diferenciaron mucho, de acuerdo a los territorios donde se establecieron. Era muy diferente Trujillo y sus alrededores a Gracias y la zona occidental de la Honduras colonial. Pues los territorios, los climas y las gentes que vivían en esas zonas eran muy diferentes. Finalmente, el desarrollo histórico de cada lugar, desembocó en circunstancias sociales distintas, tal como puede leerse en cualquier libro de historia.


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